El adolescente que sufrió una agresión dentro del establecimiento educativo permanece sin mejoría clínica, motivando a sus padres a iniciar una campaña por un tratamiento experimental.
El caso del joven estudiante que fue víctima de un ataque sistemático dentro de su propia escuela ha tomado una nueva dimensión debido al estado crítico de su salud. Trascendió que tras una agresión brutal lo atacaron en el colegio y como consecuencia esta en estado vegetativo, una situación que ha movilizado a toda la comunidad educativa y vecinal. Ante la falta de avances con la medicina tradicional, los familiares informaron que ahora buscan hacer un tratamiento de celulas madres, con la esperanza de que la biotecnología pueda regenerar parte del tejido neurológico dañado. El costo del procedimiento es sumamente elevado y requiere ser realizado en una clínica especializada en el exterior, por lo que han iniciado una colecta solidaria masiva. La denuncia original por el ataque sigue su curso legal, intentando determinar las responsabilidades tanto de los agresores como de las autoridades del colegio por no haber intervenido a tiempo. Los médicos que lo asisten actualmente han manifestado que el cuadro es complejo, pero no se oponen a que la familia busque otras opiniones científicas internacionales. El caso ha reabierto el debate sobre el acoso escolar extremo y la falta de protocolos de protección real en los niveles secundarios. El joven era un destacado deportista y buen compañero antes del fatídico día en que fue interceptado por un grupo de violentos en el patio del colegio. La solidaridad en las redes sociales no se ha hecho esperar, con miles de personas compartiendo los datos bancarios para ayudar a costear el viaje y el tratamiento médico. Sus padres manifiestan que no descansarán hasta agotar todas las posibilidades para ver una mínima señal de recuperación en su hijo.






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