Un conductor protagonizó un incidente vial y alegó una maniobra para evitar a un animal, pero el test de alcoholemia reveló una realidad muy distinta.
La policía vial intervino en un accidente que, a primera vista, parecía un hecho fortuito pero terminó con una detención por conducción peligrosa. Según el informe oficial, el sujeto iba en moto dijo que cayo al asfalto por esquivar un gato pero fue detenido por estar ebrio, luego de que los efectivos notaran un fuerte aliento etílico y dificultad para mantenerse en pie. El motociclista presentaba escoriaciones leves producto de la caída, pero al realizarle el control de alcoholemia, el resultado arrojó valores muy superiores a los permitidos por la normativa de alcohol cero vigente. La excusa sobre el felino cruzando la calle fue rápidamente descartada por los agentes ante la evidente falta de reflejos del conductor. El vehículo fue retenido preventivamente y trasladado al playón municipal, mientras que el hombre fue llevado a la comisaría para labrar las actuaciones correspondientes. Este tipo de episodios pone de manifiesto el riesgo constante que representan los conductores que no respetan la prohibición de consumir sustancias antes de ponerse al volante. Las autoridades destacaron que, afortunadamente, no hubo terceros involucrados en el siniestro y que el sujeto llevaba el casco colocado, lo que evitó lesiones mayores. La multa por esta infracción es de las más elevadas y conlleva la suspensión de la licencia por un periodo prolongado. El control de tránsito se encontraba realizando tareas de rutina en una zona céntrica cuando se produjo el hecho. Se insta a la población a tomar conciencia sobre la responsabilidad civil que implica manejar un vehículo. La detención se realizó bajo el cargo de infracción a la ley de seguridad vial y resistencia a la autoridad al momento del traslado.







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