Una joven de 25 años fue aprehendida tras cometer una estafa de gran magnitud en contra de una quesería. La maniobra fraudulenta consistió en comprar productos por valor de 63 millones de pesos utilizando documentación falsificada que simulaba pagos realizados.

El engaño fue descubierto cuando los dueños del comercio verificaron los comprobantes presentados por la clienta y constataron que se trataba de falsificaciones. A partir de ese momento, procedieron a radicar la correspondiente denuncia penal.

Los efectivos policiales allanaron el domicilio de la imputada ubicado en Quequén, donde secuestraron 95 hormas de queso. Este hallazgo resultó fundamental para confirmar las sospechas sobre el paradero de la mercadería presuntamente sustraída mediante engaño.

La investigación permitió determinar que la mujer había utilizado un esquema premeditado de falsificación de documentos para llevar adelante la estafa. Los comprobantes fraudulentos le permitían acceder a la mercadería sin realizar el desembolso de dinero que correspondía.

El caso pone de relieve la vulnerabilidad de los pequeños y medianos comercios frente a este tipo de operaciones delictivas. Las falsificaciones de comprobantes de pago constituyen una modalidad de fraude que afecta frecuentemente a emprendedores del sector gastronómico y de alimentos.

Las autoridades judiciales continuarán investigando si la imputada actuó de manera aislada o si contó con la participación de otros sujetos. Además, indagarán la posibilidad de que otros comerciantes hayan sido víctimas de prácticas similares.

La detenida se encuentra bajo custodia de la justicia, donde aguarda las instancias del proceso penal que se le inició por los delitos de estafa y falsificación de documentos públicos.

Imagen: Paolo Botio / Pexels – Con informacion de Clarín

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