La escrituración de lotes y casas en barrios cerrados, pendiente por más de una década, registra avances tangibles según comunicó el desarrollador Patricio Lanusse. El trámite constituye un paso decisivo para otorgar seguridad jurídica a familias que adquirieron estas propiedades.
Mediante este procedimiento, la inversión realizada por cada propietario se concreta legalmente, permitiendo acceso pleno a los derechos sobre sus inmuebles. La demora histórica en la regularización había dejado a miles de familias en una situación de incertidumbre respecto a sus bienes.
Lanusse indicó que los progresos actuales responden a gestiones enfocadas en resolver estas deudas pendientes del sector inmobiliario. Cada familia que accede a la regularización obtiene documentación válida que respalda legalmente su propiedad.
La ausencia de escritura formalizada representaba un obstáculo importante para las familias. Sin esta documentación, no era posible vender inmuebles libremente, solicitar créditos hipotecarios o realizar transacciones comerciales sobre las propiedades. La incapacidad de operar con sus bienes generaba limitaciones económicas y patrimoniales.
Con la regularización, los propietarios recuperan plena capacidad para disponer de sus inmuebles. Pueden venderlos, alquilarlos, hipotecarlos o ceder sus derechos a herederos sin restricciones legales. La seguridad jurídica se convierte en una realidad concreta.
El proceso de regularización requiere que autoridades competentes revisen documentación, verifiquen cumplimiento de normas y emitan las escrituras formales. Aunque el procedimiento demanda tiempo administrativo, su ejecución garantiza que cada documento sea válido y seguro legalmente.
Desde el sector desarrollista se aprecia positivamente esta evolución. Se reconoce que la regularización beneficia no solo a propietarios individuales, sino que también permite al Estado actualizar registros catastrales y fiscales sobre estos emprendimientos.
Los trabajos continúan en desarrollo, con perspectivas de que el próximo período traiga nuevas familias al cierre formal de sus inversiones.
Imagen: Leon Seibert / Unsplash – Con informacion de La Nacion






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